Infografías 3D para
licitaciones de obra pública.
En una licitación la oferta técnica se puntúa. Y entre dos memorias que proponen lo mismo, gana la que se entiende sin esfuerzo. Ahí una infografía deja de ser decoración y empieza a valer puntos.
Conviene empezar aclarando de qué va esto, porque se confunden dos mundos distintos. Una cosa es el concurso de arquitectura, donde un jurado valora una propuesta de diseño. Y otra muy distinta es la licitación de obra pública, donde una constructora compite por ejecutar un proyecto ya redactado y quien evalúa es una mesa de contratación aplicando criterios tasados en el pliego.
Son clientes distintos, evaluadores distintos y —esto es lo importante— imágenes distintas. Confundirlos es el error que hace que muchas memorias técnicas incluyan renders bonitos que no suman nada.
Qué imágenes suman puntuación en una oferta técnica de obra pública, cómo se diferencian de un render comercial y el calendario que evita producirlas con prisa.
- Qué valora realmente una mesa de contratación
- Las 5 piezas que sí trabajan en una memoria técnica
- El tratamiento visual correcto: sobrio, anotado y legible en blanco y negro
- Calendario de producción y la ventaja acumulativa entre licitaciones
Sin coste y sin compromiso. Si prefieres que te la mandemos por email, escríbenos a info@arquitecturas3d.com.
Qué valora
una mesa de contratación.
En la oferta técnica no se puntúa la belleza. Se puntúan cosas como el conocimiento real de la obra, el programa de trabajos y las fases, la implantación y la logística, las afecciones al entorno y su mitigación, y las soluciones constructivas propuestas.
Todo eso se redacta en texto. Y todo eso se entiende diez veces mejor dibujado. Ese es el punto exacto donde la infografía entra a trabajar: no adorna la memoria, hace legible su contenido técnico.
El reparto que
casi nadie hace bien.
La guía detalla las cinco piezas que sí trabajan en una memoria: implantación de obra, secuencia de fases, esquemas de afecciones, axonometría de solución constructiva y una única vista de resultado final.
Fíjate en la proporción: cuatro de las cinco son técnicas y solo una es de resultado. Justo lo contrario de lo que suele incluirse cuando se encargan «unos renders para la licitación» sin pensar el papel de cada imagen.
El error de calendario
que cuesta la baja.
Encargar las imágenes cuando la memoria ya está escrita, dos días antes del cierre. Se producen con prisa y, sobre todo, desconectadas del texto — ilustran genéricamente en lugar de responder a criterios concretos. La guía incluye el calendario correcto, que arranca a la vez que la redacción.
El desarrollo completo está en el artículo sobre infografías 3D para licitaciones.