Cuánto cuesta
una animación 3D.
Si pides tres presupuestos de vídeo 3D recibirás tres cifras que no se parecen en nada. No es azar: es que se están presupuestando cosas distintas bajo la misma palabra. Esta guía explica la lógica del precio para que puedas comparar de verdad.
La animación arquitectónica es el formato que más crece y también el que más confusión genera al presupuestar. Un mismo proyecto puede costar 800€ o 6.000€ sin que ninguna de las dos cifras sea abusiva — depende de variables que casi nunca se explican al cliente.
La lógica del precio:
dos partidas, no una.
Esto es lo primero que hay que entender, porque explica el 90% de las diferencias entre presupuestos. Una animación se compone de dos costes independientes:
- La construcción de la escena 3D. Modelar el edificio, aplicar materiales, resolver la iluminación, poblar el entorno. Es un coste fijo: no depende de si el vídeo dura 20 segundos o dos minutos.
- La animación propiamente dicha. El movimiento de cámara, el cálculo de cada fotograma y la postproducción. Es un coste variable: se factura por duración.
En el mercado español, la segunda partida suele expresarse por segundo de vídeo acabado, con rangos que se mueven aproximadamente entre 18€ y 46€ por segundo más IVA según el nivel de acabado. Y el modelado se presupuesta aparte.
Órdenes de magnitud
por tipo de vídeo.
| Tipo | Duración típica | Rango orientativo |
|---|---|---|
| Vídeo corto para redes (recorrido simple) | 15–30 s | Desde ~800€ |
| Vídeo de promoción inmobiliaria | 45–90 s | ~1.500–4.000€ |
| Vídeo completo de promoción (exterior + interiores + comunes) | 90–150 s | ~3.000–8.000€ |
| Animación técnica o de fases | Variable | Según complejidad del proceso |
| Vídeo aprovechando renders ya hechos | 30–60 s | Notablemente menor: el modelo ya existe |
Ese último caso merece atención porque es la palanca de ahorro más grande y la que menos gente aprovecha: si ya has encargado renders del proyecto, la animación parte con el trabajo pesado hecho. Encargar imágenes y vídeo al mismo estudio, en el mismo momento, cuesta bastante menos que pedirlo por separado con seis meses de diferencia.
Las cinco variables
que mueven el precio.
- Duración. Con un matiz importante: no es proporcional. Pasar de 15 a 30 segundos no duplica el presupuesto, pero lo sube de forma apreciable. Alargar siempre es más barato que producir un segundo vídeo.
- Nivel de acabado. Un vídeo «bueno para Instagram» y otro indistinguible de una filmación real no cuestan lo mismo: agua en movimiento, vegetación animada, telas, reflejos y gente caminando multiplican el tiempo de cálculo.
- Número de escenas. Cada espacio nuevo que aparece es geometría, materiales e iluminación nuevos. Un recorrido por seis estancias es seis veces el trabajo de escena, no seis planos de cámara.
- Rondas de corrección incluidas. Lo estándar del mercado son una o dos. Si en tu empresa deben validar dirección, comercial y el arquitecto por separado, contrátalas desde el principio: añadirlas después sale más caro.
- Urgencia. Los plazos habituales van de tres a cinco semanas. Comprimirlos obliga a reorganizar producción y suele llevar recargo.
Qué debe incluir
un presupuesto serio.
- Si el modelado 3D está incluido o va aparte, y qué escenas cubre.
- Duración final del vídeo y número de escenas o espacios que aparecen.
- Rondas de corrección incluidas y precio de las adicionales.
- Si se incluye música, locución, rótulos y logotipo — o si los aportas tú.
- Formatos de entrega: horizontal para web y presentaciones, vertical para redes, y resolución.
- Plazo de entrega y calendario de validaciones.
- Storyboard o guion previo: qué se va a ver exactamente. Solo se presupuesta lo que se ve — si un espacio no está en el guion, no está modelado.
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